Alta rotación de personal, ¿culpa del líder?

Escrito por: Jorge Padres en 18-nov-2015 4:30:36

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El número de líderes inconformes con su equipo de trabajo pareciera crecer en consideración. Cada vez más se escuchan las quejas de los directivos acerca de la baja productividad de sus empleados y lo poco que agradecen “todo lo que la empresa les ha dado”.

Sin embargo, muchos de estos inconformes no se han dado cuenta que el problema no es su plantilla laboral; no por nada sólo ellos piensan de esa manera. Se dice por ahí que el jefe siempre tiene la razón, ¿será por qué tiene la solvencia económica para mantener sus errores?

Ser directivo no es sencillo, pero también es cierto que estos individuos tienen que contar con ciertas habilidades que les permitan apreciar la visión de cada miembro de su equipo. Gestionar el talento no significa gritar ni dar órdenes, sino comprender las necesidades de los colaboradores y brindarles las herramientas necesarias para desempeñarse.

Las malas actitudes de los jefes terminan hartando y, por ende, hay alta rotación de personal. Pero, ¿qué hace que los trabajadores digan adiós a una compañía? A continuación, cinco acciones que terminan ahuyentando al equipo de trabajo y sus posibles soluciones:

1. Mal clima laboral. Una encuesta realizada por Adecco Argentina revela que 53% de los trabajadores dejó en alguna ocasión un empleo por no sentirse a gusto en él. Mientras nueve de cada 10 entrevistados aseguraron que su productividad se ve mermada cuando los directivos generan discusiones en la compañía.

Según los expertos en recursos humanos, la clave está en mantenerse alerta ante cualquier situación extraña en la oficina, difundir valores como respeto, comunicación, confianza y trabajo en equipo.

2. Promover a las personas incorrectas. Para una persona que día a día hace su mejor esfuerzo en la organización y trata de desempeñarse de la mejor manera, no hay peor noticia que el ascenso de aquel compañero que no tiene más mérito que ser amigo del jefe.

Los líderes deben ser capaces de dividir su actividad laboral y profesional, además de reconocer a quienes se empeñan en lo que hacen. Deben motivar a sus colaboradores y evitar la fuga de talento.

3. Burlas en lugar de orientación. El no saber realizar alguna actividad no es motivo para que los directivos minimicen los conocimientos del trabajador; al contrario, es una oportunidad para entrenar y mostrar la forma correcta de hacer las cosas. Un buen jefe no reprocha ni se burla de las deficiencias de los demás.

4. Sobrecargo de trabajo. La carga de responsabilidad de los empleados es proporcional al salario que obtienen y el cargo que desempeña; esto debe quedar muy claro para los directivos. Si bien es importante aprovechar al máximo sus conocimientos, no debemos explotarlos sin remuneración alguna.

La Universidad de Stanford demostró en una investigación que la productividad laboral disminuye cada hora cuando la semana laboral excede las 50 horas de actividades.

5. Poco seguimiento a los empleados. La escasa relación entre un jefe y un trabajador es aliciente para que estos últimos dejen la organización. No debemos dejar de lado nuestro lado humano, hay que involucrarnos con los colaboradores, conocerlos y llevar una buena relación.

Lo peor que nos puede suceder es tener una mala relación con las personas que frecuentamos ocho horas al día. Además, estar atentos a estos posibles inconvenientes ayudará a que la reputación de la empresa no se vea afectada.

Categoría: Blog, Rotación de Personal

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